SANTO DOMINGO:-El ex dirigente del Partido de En un análisis sobre el comportamiento del pequeño burgués dominicano, escrito en respuesta a un artículo de Sara Pérez, Hazim Bassa expone:
“Los peledeistas, a diferencia de los perredeístas, cometen sus fechorías con prepotencia y arrogancia; desdoblan estadísticas, mienten, son cínicos, pero más aún, son unos teóricos indolentes que para todo tienen respuesta, atreviéndose a llamarse bochistas después de haber enterrado al fundador del partido al que pertenecen”.
“Se consideran seres supremos, sobre todo su máximo líder, convertido en la peor carga del Estado dominicano, al chuparle, como vil parásito, mientras funge como su administrador, más de 60 millones de dólares en 12 años de turismo y compras que con sus propios recursos nunca hubiera materializado”.
“De nada sirvieron estas palabras de Juan Bosch, aludiendo el comportamiento de la baja pequeña burguesía: "... hay un sector adscrito al frente oligárquico que le sirve de instrumento nacional de poder y al mismo tiempo aspira a integrarse en él al nivel más alto... hay un sector, probablemente el más numeroso, cuya única ambición es asegurar lo que ya tiene y mejorarlo...".
“Ese mismo ser es quien preside el Partido de la Liberación Dominicana , agrupación que convirtió en una pocilga más de las que actúan en el ambiente político dominicano, pero con características peores a las demás pues, sus miembros, formados por el profesor Bosch, se prepararon con el único objetivo de saquear al pueblo”.
A continuación el texto completo del análisis de Hazim Bassa, publicado este lunes en Acento.com.do, en la sección de firmas:
Del entorno corriente y la baja pequeña burguesía… Comentando a Sara Pérez
«¿De dónde salieron tantos calieses en la época de Trujillo y Balaguer? No los importaron del Otro Mundo. Fue una cosecha que creció en el patio… ¿De dónde salieron los torturadores y asesinos? No llegaron del espacio sideral, sino del entorno corriente…
«En la policía dominicana no habría tantas mafias, ni asesinos y sicarios, si sistemáticamente los inculpados por excesos fueran sancionados en vez de premiados. En el gobierno no habría tantos ladrones, si no disfrutaran de impunidad -y ostensible admiración- y se aplicaran los controles correspondientes.
«Quienes roban masivamente en los gobiernos de corrupción generalizada, como el que preside Leonel Fernández, no son extraterrestres… ni gente con habilidades excepcionales… son personas “normales”… que de haberse encontrado con algunos frenos institucionales… y con vigilancia… habrían sido sastres esforzados…
«Para que se desarrollara semejante transgresor (Leonel Fernández, nh), con una concentración de poderes completamente ilegítima en sus manos, no sólo se necesitaron los manejos aportados por él mismo y la complicidad del sector social al que representa, sino la indefensión de una sociedad y la fragilidad de una estructura política…
¿De dónde ha salido toda esta gente que politiquea activamente sin tener noción alguna de derechos cívicos y políticos y sin percibir el horror en que está envuelto el país completo? No llegaron de Marte. Han crecido en el patio. Y habrá mayores y peores consecuencias».