
Santo Domingo.-Las instituciones que deben ser parte de la solución de problemas como la criminalidad común, el crimen organizado, al narcotráfico y a la corrupción, lejos de cumplir con estas funciones, se han convertido en el propio problema en República Dominicana.
Así lo afirmó el vicepresidente ejecutivo de
Castaños Guzmán aseguró que esta situación es agravada por la conducta del Estado, que además carece de autoridad y credibilidad en materia de lucha contra el crimen y “no ha hecho lo necesario” para enfrentar una situación tan compleja.
“Habiéndose hecho una especie de radiografía, si se quiere, y habiéndose admitido desde el propio Estado que el Estado ha perdido no solamente su autoridad, sino también su credibilidad en la lucha contra el crimen organizado, yo creo que el Estado va a tener que revisar de manera profunda y transformar sus instituciones”, expresó.
Explicó que si se quiere tener un país más seguro es preciso combatir los vicios de las instituciones del país: El problema en esta ocasión son las instituciones, la falta de una política clara en la lucha contra la criminalidad y la corrupción en República Dominicana.
Estamos viendo que ya es el propio presidente de
Dijo además que las autoridades no deben limitarse a la creación de normas puesto que éstas, además de que difícilmente son aplicadas, no cumplen una función preventiva.
Castaños Guzmán se mostró de acuerdo con Hotoniel Bonilla, director de Persecución de
“Lo correcto sería que todo el que infrinja la ley sea sometido a la justicia. Pero te encuentras con que aquí el sistema es capaz de meter preso a cualquier persona que no sea ni político ni militar. Entonces, aquí hay un problema serio”, afirmó.
Agregó además que quedó muy sorprendido con las conclusiones del foro sobre seguridad ciudadana y desarrollo que encabezó el presidente Fernández la semana pasada debido a que éstas no guardaban ninguna relación con la realidad dominicana.
“A nosotros nos sorprendió las conclusiones que surgieron del porque esas conclusiones no tenían nada que ver con el problema que se estaba abordando. Tenemos que ser más objetivos cuando abordamos un problema tan delicado como el problema del crimen organizado y la corrupción en República Dominicana”.