En rueda de prensa, el director general del aeropuerto neoyorquino
informó que de las 149 que viajaban en el avión (143 pasajeros y 6
miembros de la tripulación) diez han resultado heridas, seis de ellas
trasladadas al hospital, pero sin heridas graves, y los otros cuatro no
necesitaron atención médica, además de un empleado de la Autoridad
Portuaria de Nueva York y Nueva Jersey.
El vuelo 345 de Southwest Airlines, que había despegado a las 14.00 hora
local (19.00 GMT) en la ciudad de Nashville (Tennessee) y aterrizó a
las 17.40 hora de Nueva York (21.40 GMT), perdió sus ruedas delanteras
al posarse en el aeropuerto neoyorquino, quedando varado en medio de la
pista 4 con la parte delantera contra el suelo.
Entre los heridos, según un comunicado de la aerolínea, había tres
azafatos, y el resto del pasaje ha sido trasladado "inmediatamente" a la
terminal del aeropuerto, donde han sido alojados en las zonas para
viajeros frecuentes de Air Canada y United Airlines, a la espera de que
las autoridades autoricen la apertura de los maleteros del avión y
puedan recoger su equipaje.
Mientras la Administración Federal de Aviación (FAA por su sigla en
inglés) investiga lo sucedido, Bosco ha asegurado que "el avión aterrizó
de manera normal y una vez en la pista su tren de aterrizaje delantero
se derrumbó", aunque la investigación "dará más detalles al respecto".
Tras el incidente, las pistas del aeropuerto de La Guardia, situado en
el barrio de Queens y uno de los tres que sirven a la ciudad de Nueva
York, fueron "cerradas de inmediato", según Bosco, pero a partir de las
19.00 de Nueva York (23.00 GMT) comenzó a operar la salida de algunos
vuelos.
Según Bosco, "se espera que mañana a primera hora pueda estar funcionando con normalidad".
