Santo Domingo:_La jefatura de la Policía Nacional anunció ayer
el retiro forzoso y la cancelación de otros trece miembros de la
institución, entre estos un teniente coronel y diez tenientes, por haber
incurrido en faltas de indisciplina, violación a los reglamentos
policiales y mala conducta.
Los retiros y cancelaciones por faltas
graves y delitos leves y criminales se han producido de manera continua
en la presente gestión del mayor general Manuel Castro Castillo, quien
ha dicho sentirse “comprometido con la depuración y capacitación del
cuerpo policial”.
Desde el pasado mes de julio han sido separados de las filas policiales unos 290 miembros, oficiales superiores y subalternos.
Los
retiros y las cancelaciones fueron recomendados por el Consejo Superior
Policial, luego que se conocieran varios reportes del Departamento de
Asuntos Internos y de la Jefatura de la Policía sobre el comportamiento y
la conducta de estos agentes.
El vocero policial, coronel Jacobo
Mateo Moquete, informó que los retiros forzosos afectaron al teniente
coronel, Julio Antonio Hernández Melo; primer teniente, Juan Enrique
Herrera Emiliano; primer teniente, Alcibíades Olivero Olivero; primer
teniente, José A. Sena Eusebio; primer teniente, Julio C. Casso
Martínez, y el segundo teniente, Héctor Javier Ortiz.
Mientras que
fueron cancelados el primer teniente, Alexander Soriano Valdez; el
segundo teniente, Juan Pablo Rondón Mejía; primer teniente José
Altagracia Acosta Muñoz; y los segundos tenientes, Nelson Neuris Suriel
Fernández, Guelmi Núñez Contreras, César Antonio Corporal Féliz y
Selfrederick Javier Lajara Brea.
Moquete manifestó que el jefe
de la uniformada, mayor general Manuel Castro Castillo, colocó a
disposición del Consejo los nombres de los agentes antes mencionados
para que este pleno revisara los casos en los que estaban vinculados
cada uno de ellos.
Señaló que entre las faltas figura
indisciplina, vínculos con bandas de malhechores, escándalos en la vía
pública y otras violaciones a las normativas del cuerpo del orden. Desde
su nombramiento, Castro Castillo emprendió una campaña de profilaxis en
las filas del cuerpo de orden público.