
SANTO DOMINGO:- El senador por Elías Piña,
Adriano Sánchez Roa, afirmó este martes que mientras la franja
fronteriza dominicana esté postrada en la extrema pobreza, no se
garantizará la soberanía migratoria, económica y de propiedad de la
tierra.
Explicó que debido al escaso presupuesto dedicado
para solucionar esta problemática, el presidente Danilo Medina se mostró
dispuesto a dedicar recursos extraordinarios en la mejoría de las
provincias fronterizas.
"Si no estuviera el Ejército y el CESFRONT (Cuerpo
Especializado de Seguridad Fronteriza) haciendo un trabajo arduo, aquí
entraran casi 3 mil haitianos diariamente, pero por la carencia de
equipamientos, comunicación e incentivos de estas instituciones, y las
adversidad de una carretera intransitable y el bajo ingreso de la
población, que hace permeable a la sociedad, diario entran alrededor de
800", dijo.
Sánchez Roa, reveló que un tercio de los recursos que el Estado asigna a la
frontera se gasta con nacionales haitianos, por lo que esos fondos
debían ser compensados a través de las instituciones como Salud Pública,
Educación, Obras Públicas y otras.
Sector agropecuario
El senador peledeísta dijo que el país está
acorralado en cuanto a los altos costos de producción agropecuarios y
las calidades, frente a los países competidores, mientras la
investigación pública, la asistencia técnica y la comercialización
directamente de los productores al consumidor, ya no existe, mientras se
camina hacia un sistema total de libre comercio, sin restricciones.
"Ahora que el presidente Medina ha abierto una
nueva esperanza al agro, con sus esfuerzos y aportes en las visitas
sorpresas, es necesario integrar a unos 5 mil agrónomos y profesionales
afines, a un nuevo modelo similar a las políticas de subsidios y
respaldo que aplican las grandes naciones como los Estados Unidos y
Europa", dijo el vocero del PLD en el Senado.
Sánchez Roa indicó que en la zona rural aún
existen 560 empleos, pese a que los barrios de las provincias más
pobladas están llenos de habitantes del campo y la frontera, pero que
una nueva política rural-fronteriza, variaría el nivel de vida de los
más pobres del país.
Recordó que en tres décadas la población de la
isla pasará de 21 millones de habitantes a más de 40 millones, y se
tendrá que producir los alimentos para esa población, por lo que hay que
disminuir el 27.5% de importación de alimentos que realiza la República
Dominicana.