SANTO DOMINGO.-El presidente Danilo Medina dijo ayer que no
habrá más prorrogas para el plan de regularización de extranjeros y
advirtió que el gobierno aplicará las leyes migratorias a quienes no se
acojan a ese programa en el plazo establecido.
Precisó que el
período de 18 meses que se otorgó a las personas que residen en el país
de manera irregular para que normalicen su situación estará vigente
hasta el 16 de junio próximo, para lo cual faltan cuatro meses.
“Y
nadie puede albergar la más mínima duda, de que una vez concluya la
ejecución de los instrumentos de regularización previstos en la
normativa migratoria, no habrá más prórrogas, por tanto los extranjeros
de cualquier nacionalidad sin regularizar, estarán sujetos a los
procedimientos establecidos por la ley, siempre en el marco más absoluto
del respeto a la dignidad de las personas”, aseguró. La ley de
Migración contempla la deportación de extranjeros ilegales.
Medina
advirtió que ninguna nación del mundo, ni ningún organismo
internacional, puede exigir a la República Dominicana que en materia de
régimen migratorio, ni de ningún otro derecho soberano, asuma
sacrificios al margen de lo que su ordenamiento constitucional y legal
prevean.
En su discurso de rendición de cuentas ante la Asamblea
Nacional, el presidente Medina llamó a las personas que se encuentren
irregularmente en el país y que llegaron antes de 2011 a que se acerquen
a las oficinas para iniciar su proceso de regularización.
Más de 150 mil
“Esta es su oportunidad de legalizar su estatus y vivir con
tranquilidad”, dijo. Precisó que a la fecha, más de 150,000 personas han
iniciado su proceso de regularización, de los cuales comprobaron que
más de 40,000 tienen sus papeles en orden y cumplen con todos los
requisitos.
Expresó que pronto esas personas serán dotadas con el tipo de documento que les corresponda.
Precisó
que las personas que no se acogieron a la parte B de la ley 169-14, ya
no podrán recibir los derechos contemplados en esa norma legal. Esa
disposición establece “el registro de hijos de padres extranjeros en
situación irregular nacidos en la República Dominicana y que no figuran
inscritos en el Registro Civil”.
El gobernante acotó que el plazo
para registrarse como extranjero venció el 2 de febrero pasado. Recordó
que inicialmente se estableció por 90 días y luego extendido hasta esa
fecha. Puntualizó que en ese proceso se inscribieron 8,755 personas.
Medina
detalló todas las medidas adoptadas por el gobierno para la
regularización de extranjeros irregulares a partir del 2014. “Todas
estas acciones muestran, de forma incontrovertible, la firme voluntad
del Estado dominicano de llevar a cabo con éxito este plan de
regularización”, aseguró.
El mandatario animó a todos aquellos que
quieran colaborar con esa iniciativa a darles su apoyo, tras calificar
el plan como el más ambicioso en materia de políti- ca migratoria del
gobierno.
El decreto 327-13, mediante el cual el gobierno puso en
marcha el Plan Nacional de Regularización de Extranjeros, prohibió las
deportaciones durante la ejecución del programa. Este plan fue aprobado
por el gobierno para aliviar los efectos de la sentencia 168/13, con la
cual el Tribunal Constitucional estableció que a los hijos de
extranjeros ilegales no les corresponde la nacionalidad dominicana.
No hay discriminación
El
mandatario afirmó que se está construyendo un país sin exclusión y sin
discriminación, con verdadera igualdad y justicia social. También que se
está construyendo entre todos un país ordenado, riguroso y en el que
debe imperar el cumplimiento de la ley.
Dijo que durante décadas
el Estado dominicano arrastró serias deficiencias institucionales y
legales en materia de migración. Señaló que los problemas se fueron
acumulando, sin que ningún gobierno ordenara el sistema migratorio de
manera permanente.
Rememoró que en 1966, el entonces presidente
Joaquín Balaguer señalaba la falta de una política inmigratoria
inspirada en los intereses de la República. Puntualizó que conscientes
de esa necesidad, decidió actuar con responsabilidad y poner en marcha
el plan de regularización y documentación, el cual calificó como el más
ambicioso que se haya realizado no solo en el país sino en todo el
continente. Enfatizó que decidió asumir el tema migratorio como un
asunto esencial para el presente y futuro del país.