SANTO DOMINGO.- “En la República Dominicana, aunque hay libertad
religiosa, no hay equidad, y no existe la igualdad religiosa”. La
afirmación es del presidente del Consejo Dominicano de Unidad Evangélica
(CODUE), Fidel Lorenzo, quien reclama del Estado dar a los evangélicos
el lugar que les corresponde, ya que representan entre el 22% y el 30%
de la población dominicana.
Lorenzo asegura que no les molesta que el Estado haya firmado un
acuerdo con el Vaticano, el Concordato (que data de 1954), pero dice que
al tener que subsidiar absolutamente a la iglesia católica en todas sus
estructuras, programas y jerarquía, perjudica la práctica de otros
grupos de fe, “que pagan impuestos igualito que los católicos, y que son
un aliado del Estado”.
Cita por ejemplo, la desigualdad en el trato a los centros educativos
evangélicos frente a los católicos. Destaca que a los católicos se les
financia con “grandes cantidades”, a pesar de que cobran más que los
evangélicos (que son 800 centros en todo el país), pero a éstos últimos
los dejaron fuera de la cogestión.
“Entonces ahí hay falta de justicia, y de voluntad del Estado, y yo
hasta diría que hasta abuso del Estado con su socio natural, que es la
iglesia evangélica, que lo ha entregado todo para modelar conducta en
esta sociedad sin que le cueste un centavo”, enfatizó.
Asimismo, criticó que el Estado construya con el dinero público
grandes templos y catedrales para los católicos, pero no haga lo mismo
con las otras denominaciones. “Es muy fácil decir, bueno es que las
iglesias evangélicas están en sectores marginados, en condiciones
inadecuadas, es fácil, porque esas iglesitas evangélicas se construyen
con fondos que son autogestionados en esa comunidad, pero los grandes
templos y catedrales se construyen con dinero de los impuestos del
pueblo”, remarcó.
Lorenzo es de los que entiende que las iglesias deben recibir fondos
del Estado, “porque realizan un rol que debe ser responsabilidad del
Estado”, y apostilla, además, que “como ciudadanos tenemos derecho”.
“La libertad religiosa debería implicar que a mí también se me den
las condiciones óptimas para yo reunirme y practicar mis creencias que
no ofenden a la sociedad”, consideró al participar en el espacio de
entrevistas Diálogo Libre, de este diario, a donde acudió en compañía de
Manasés Sepúlveda, consultor jurídico del CODUE.