El religioso aceptó los cargos que se le imputaban en espera de una reducción de la condena.
“El acusado se declaró culpable y de acuerdo con recibir una condena
de siete años de prisión”, explicó a los medios la portavoz del
tribunal, Joanna Adamowicz.
Sobre Gil pesan 10 cargos, ocho por abuso a menores y otros dos por
posesión de pornografía infantil y tenencia ilegal de armas (una pistola
y munición), lo que podría costarle hasta 15 años de cárcel si no se
tiene en cuenta su declaración voluntaria de culpabilidad.
La Fiscalía ha solicitado tiempo para estudiar la propuesta de los abogados del acusado.
El proceso continuará el próximo día 25 de marzo, cuanto se celebrará
la siguiente vista y cuando, según especulaciones de diversos medios,
podría dictarse sentencia.