Afirmó que los secuestradores le daban pan, galletita, queso y salami, así como leche y agua, y que nunca fue maltratado.
La doctora Claribel Grullón Gómez, médica legista de Villa Vásquez, y la procuradora fiscal de Montecristi, Jacqueline Zapata, afirmaron que el joven Baldera estaba en perfectas condiciones físicas.
Los secuestradores pedían cinco millones de dólares para liberar al estudiante de 20 años, pero su padre Francisco Eduardo Baldera, dijo que estaba en condiciones de dar dos millones de pesos porque no contaba con más dinero.
A eso de las 12:00 del día de ayer, Baldera Gómez fue llevado a la sede de las trigésimo quinta compañía de
La comandancia de
El jefe de
Una muchedumbre esperó en el play de la playa de Nagua los helicópteros donde trasladaron a Baldera Gómez, quien era vigilado por un contingente policial y por miembros de
En rueda de prensa en Nagua, el jefe de
La población de Nagua se tiró a las calles y se aglomeraron frente a la vivienda de los Baldera Gómez, situada en el sector Luis Yangüela, donde se escuchaba música de todo género.
Muchos ingresaron al hogar a abrazar a Eduardito, y a darle ánimo a sus padres Hilda y Francisco Eduardo, cuya salud se había deteriorado en los días del secuestro de su hijo.
Durante los días del plagio de su vástago, los esposos Baldera Gómez no cesaban en pedir a los secuestradores que lo liberaran sano y salvo.
El viernes, la señora Gómez pidió a los secuestradores llamarlos y hablar con ella de dinero para que dejaran libre a su hijo Eduardo Antonio.