
Santiago:-Los obispos de las diócesis de San Francisco de Macorís, Jesús María de Jesús Moya, de Mao Monte Cristi, Diómedes Espinal y el secretario de
Piden menos discursos y más acciones para combatir esos males.
Al mismo tiempo, los religiosos entienden necesario trabajar más en los valores y la unidad de la familia.
El obispo de San Francisco de Macorís, monseñor Moya proclamó que el hecho de tener tantas mujeres asesinadas por sus parejas y ex cónyuges es una situación muy dura para los dominicanos.
Eso indica, conforme al prelado, que hay que ser más humano y prestar más atención a la familia.
“El saber que una mujer conquistó el corazón de un hombre y luego ese corazón la traiciona, matándola, reviste un caso grave”, explicó Moya.
En ese contexto, estima que hay que trabajar más en la familia, “incentivar el amor y la dignidad para que toda persona considere importante a los demás”. El religioso sostiene que el narcotráfico, los feminicidios y la delincuencia en sentido general es una cadena que el gobierno, la iglesia y los medios de comunicación y la propia familia tienen que asumir.
De su lado, monseñor Diómedes Espinal, obispo de Mao-Monte Cristi, aseguró que los crímenes que se están produciendo en los últimos tiempos son producto de la descomposición social que afecta a la nación.
Estima que hay que asumir la situación como un problema general y comprometerse como ciudadanos a trabajar, aportando lo mejor de cada uno.
Falta promover mejores valores:
El secretario de
“Tenemos violencia, atracos y tristemente crece en la población el miedo y la zozobra”, dijo.
Sobre el tema también expresó preocupación el sacerdote Fausto Mejía, rector de