El reverendo Félix de León, en representación de los manifestantes, dijo
que estas familias fueron desalojadas con la esperanza de ser
reubicados hace más de tres años con el inicio del trabajo de
explotación de la empresa minera Barrick Gold.
“Estas familias viven en condiciones infrahumanas, les llega el agua
tres veces por semana y a veces ni llega y esto afecta la agricultura y
la ganadería de la zona. Y ellos no pueden vivir en este lugar porque ya
ni agua tienen”, expresó.
Según el reverendo, estas personas fueron desalojas de las comunidades
Los Cacaos, La Laguna, y Fátima. Están viviendo en las comunidades de
La Cerca, La Piñita y El Naranjo.
Señaló que el Gobierno hizo un complejo habitacional para ubicarlos
allí, pero estos están siendo vendidos a personas particulares.
Manuel Lantigua, un afectado, dijo: “Nosotros estamos apelando a la
sensibilidad del presidente Danilo Medina porque sabemos que es un
hombre humilde y queremos que revise los contratos de desalojo que se
hicieron en el 2009”.
