
Santo Domingo.-“Ya no encuentro adonde ir a tomar prestado para comprar la comida de mi casa, porque a pesar de que tengo un trabajo, he quedado peor que si no lo tuviera.
No he recibido los pagos de mi salario durante dos meses y medio, tengo que pedir “bolas” para venir a trabajar y buscármela como sea para poder comer”. Estas son las palabras de un empleado de
Aunque las actividades de esta institución se desarrollaban con normalidad, luego de que los empleados se enteraran de que el titular de esa entidad era trasladado a otra dependencia del gobierno, se percibía un estado de pánico y temor entre las personas que llevan casi tres meses sin cobrar sus salarios, cargando consigo los problemas generados en sus entornos crediticios.
En
Entre los empleados de esa institución, hay quienes no han podido completar los útiles escolares de los hijos a pesar de que ya se inició el año escolar, no han podido pagar los alquileres de viviendas y peor aún ya no tienen crédito en el colmado para abastecerse de comida.
Enrique Martínez, administrador de