

El féretro partió desde la funeraria Romana hasta el camposanto local, acompañado por familiares, comunicadores, autoridades de la provincia y miembros del cuerpo investigativo que se mantuvieron en observación durante el proceso del entierro.
El panegírico lo pronunció Aris Crispín, rector del centro regional de la estatal Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD, quien valoró la gallardía y el arrojo del comunicador asesinado, quien enfrentó con sus denuncias el narcotráfico organizado en la región.
En su apología, dijo que el periodista José Silvestre El (Gajo), denunció cosas que nadie tenía el valor de decir ni comunicar.
Carlos Sánchez, del Comité de Los Derechos Humanos, dijo que estarán al acecho de que las autoridades realicen una verdadera y exhaustiva investigación sobre el asesinato que afectó la vida de José Silvestre.
“José Silvestre no era hombre de doblegársele a nadie, y en ocasión le dijimos que bajara la guardia, pero él insistía que había que denunciar a los corruptos en todo terreno”, dijo en el cementerio Carlos Sánchez.
Grissel Silvestre, hija del asesinado comunicador, aprovechó para exigir el esclarecimiento del hecho, mientras que decenas de personas cargaron el ataúd a hombros, lanzando consignas en favor de que se haga justicia y que el caso no quede impune.
Se recuerda que José Silvestre, fue secuestrado por cuatro individuos en la calle Gastón Fernando Deligne, próximo a un hotel donde guardaba su vehículo, quienes para llevárselo le hicieron un disparo, lo secuestraron y luego dejaron el cuerpo abandonado en la comunidad de El Peñón en San Pedro de Macorís.
El jefe de