
De
dar positivos a la comparación a que serán sometidos con familiares
cercanos, entonces serán trasladados al Panteón de la Patria, donde la
pasada semana fue exaltado el Héroe Nacional en un cenotafio (sepulcro
vacío), para cumplir con la Ley 4-13, del 15 de febrero de 2013, que
ordena llevar al Panteón Nacional los restos mortales de Caamaño Deñó.
La
osamenta fue trasladada al Instituto Nacional de Ciencias Forenses
(Inacif), y aún no se tiene fecha de cuándo se tendrían los resultados,
aunque el procurador general de la República, Francisco Domínguez Brito,
aseguró que tan pronto tengan los detalles los darán a conocer a todo
el país.
A pesar de que la familia del “Coronel de Abril” ha
identificado permanentemente a parte de los autores del asesinato,
algunos de ellos con vida, el caso no ha encontrado respuesta de las
autoridades judiciales, aunque el procurador Domínguez Brito, dijo que
estudiaban jurídicamente el tema de la prescripción del caso, y dijo
querer abstenerse de fijar una posición hasta tener estudios precisos
sobre el tema.
“La naturaleza del caso requiere determinar si hubo
violación o no de derechos fundamentales, violaciones de convenciones
de las que el país era signatario, y ver hasta qué punto habría
prescripción del caso, hay nuevos convenios que aseguran que la
prescripción en este tipo de casos no procede”, dijo el jefe del
ministerio público.
Ayer, el hijo mayor del Héroe de Abril,
Alberto Caamaño Acevedo, dijo que por el tiempo que tuvieron los restos
expuestos a las inclemencias del tiempo, durante los diez años de
investigación para encontrarlos, y los más de 20 años que tenían en el
Cementerio Nacional, existe la posibilidad de que las pruebas no arrojen
ningún resultado.
Señaló que sin importar el resultado de los exámenes la figura y el ejemplo de su padre no se desmeritaría.
El
equipo del Inacif que realiza las pruebas, está integrado por médicos
forenses, antropólogos y peritos de ADN que se encargaron de la
extracción de los restos que serán analizados.
Historia
El
denominado Coronel de Abril cobró relevancia en la Revolución de Abril
de 1965, cuando el pueblo dominicano enfrentó la segunda intervención de
Estados Unidos, opuestos estos últimos al retorno al poder del
expresidente Juan Bosch, previamente derrocado por un golpe de Estado.
Ante
la ausencia de Bosch, exiliado en Puerto Rico, Caamaño asumió el
liderazgo de “los constitucionalistas” y gana para el pueblo la que hoy
es conocida como la “Batalla del Puente”, en alusión al combate en que
las fuerzas que defendían el gobierno de Bosch doblegaron a los
militares de San Isidro, que habían estado detrás del golpe.
Llegó
por Playa Caracoles el 3 de febrero de 1973, encabezando una
insurrección militar desde Cuba, donde se encontraba desde 1967.
El
pequeño contingente guerrillero protagonizó la hazaña de internarse en
cosa de días en el corazón de la cordillera Central, en la zona de Valle
Nuevo. En la tarde del 16 de febrero, mientras descansaba en la zona de
Nizaíto, el grupo guerrillero fue ubicado por un destacamento del
Ejército. Dos de los guerrilleros, Eberto Lalane José y Alfredo Pérez
Vargas, resultaron muertos. Caamaño decidió no abandonarlos, por lo que
fue capturado herido y luego fusilado.
PROCESO DE INVESTIGACIÓN
Domínguez
Brito dijo que las pruebas, en un principio, se realizarán en el país y
no descartó la posibilidad de que también se realicen en el extranjero.
Aseguró que el Estado está en la disposición de que en caso de que las
pruebas de ADN salgan negativas, continuar con la búsqueda de los restos
del héroe nacional.
La exhumación de los restos, que
estaban en una caja pequeña de madera, se realizó en presencia de
familiares del coronel, así como del procurador general de la República,
Francisco Domínguez Brito; el ministro de Cultura, José Antonio
Rodríguez, y el presidente de la Comisión de Efemérides Patrias, Juan
Daniel Balcácer. Al momento de sacar los restos del nicho, los presentes
entonaron el Himno Nacional.